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viernes 4 de diciembre de 2009

La UCI informa de la primera fase para eliminar LAS COMUNICACIONES CON RADIO (EQUIPOS HANDY)


30/11/2009 -
En una medida retrograda, como casi todas las que toma la UCI, según ellos siempre con la voluntad de mantener el espiritu del ciclismo, han eliminado el uso de las intercomunicaciónes en este deporte. Eso recuerda a medidas como las que se tomaron contra Mario Cipollini por utilizar diseños de ropa, según ellos no autorizados, o cuando despues de años de poderse utilizar para la crono la rueda 26'. Dando sus explicaciones de siempre las eliminaron. Cuando vapulearon records conseguidos por Ciclistas de la talla del mismisimo Francesco Moser, Graeme Obree y Chris Boardman. ¿Que será lo siguiente señores de la UCI? ¿Acaso los cambios en la manija de freno no violan el espiritu de lo que utilizaba Fausto Coppi? ¿No será mejor pohibir el uso de la Fibra de carbon en cuadros y componentes?
Sigan pensando en los intereses de ustedes. Si sigo recordando me doy cuenta que las caramañolas Camel Back también fueron prohibidas por no ajustarse. ¿O será que la gente de Camel Back no llegó a la cifra adecuada con los dirigentes de aquel momento?
Tal vez las mujeres no deberian andar en bicicleta, por que la pollera larga no se los permite y para correr deberian usar bicicletas con cuadro para dama. 
¿Que les parece si mejor no se preocupan por el problema del doping, y de los grandes arreglos que hay entre ustedes para que gane fulano o mengano?
La Unión Ciclista Internacional (UCI) ha enviado una circular a las Federaciones Nacionales relativa a la decisión tomada en el Comité Directivo del pasado 23 de septiembre en Lugano de ir retirando progresivamente las intercomunicaciones –los “Handy” en el argot ciclista- en todas las categorías.
Tras recordar que la decisión ha sido tomada tras un detallado estudio “teniendo en cuenta la voluntad de la mayoría de los implicados en el ciclismo” y que ya está en vigor entre los sub-, la UCI informa que en una primera fase, la temporada 2010, el uso del mismo queda prohibido en todas las pruebas de la clase 2 élite (hombres y mujeres), así como en las pruebas de carácter nacional españolas y en los campeonatos del Mundo UCI.
En ese sentido, la UCI pide la máxima colaboración para difundir esta medida entre todos los implicados.

Si estamos hablando de que en categorías inferiores los papás andan atras del nene con un handy y lo obligan a hacer al hijo tal o cual cosa, es entendible hasta cierto punto. Eso sin tomar en cuenta que con la radio se puede controlar y apoyar al corredor en cosas basicas como pedir agua o alertar sobre inconvenientes en el camino. Pero se esta hablando de ciclistas profesionales, o de Masters, gente adulta, au utiliza este medio técnológico, tal como utiliza un pulsómetro, o una computadora para tener idea de lo que va haciendo. Antiguamente se corria a ciegas y hoy con la radio se puede visualizar cuales son las posibilidades de la carrera y que es factible y que no. Vamos a dejar que la técnología se integre al ciclismo como debe ser señores.

Así que haciendole el gusto a la UCI desde este humilde lugar damos difusión a su medida que apunta a volver a las llantas de madera y a 1 piñon solo, al estilo de las bicicletas de principios del siglo pasado ignorando toda la tecnología que se ha podido desarollar en beneficio del que anda sobre la bicicleta, y no del que esta en un escritorio inventando ideas retorcidas.
Saludos cordiales
Rodolfo Báez

sábado 28 de noviembre de 2009

Anécdota de Ciclismo: “Los vivos en chiva"”


Estas anécdotas tienen que ver con algo que se hacía, yo diría hasta fines de los 80’ con asiduidad dentro de los ciclistas. Algo que no deja de ser una tremenda guarangada y falta de respeto, pero que incluía tanto a hombres como mujeres, y era la famosa tocada de cola a la pasada en bicicleta. Recuerdo una de ellas que estimo ocurrió a mediados de los 60’, según contaba mi padre, en que venía una barra de ciclistas por la rambla y caminando en el mismo sentido por la derecha venía un empleado municipal con un carrito y un escobillón. A uno de los “muchachos” se le ocurrió tocarle la cola al tipo que venía de trabajar. Acto seguido el pobre hombre salió corriéndolo ofendido en su orgullo de hombre, diciéndole los mas diversos insultos. Otra tocada de cola que recuerdo ocurrió en una carrera en el circuito de Osvaldo Rodríguez y Mendoza, cuando yo corría en tercera categoría. Ese día estaba X (que voy a llamarlo así por que se que tanto el como su familia pueden llegar a leer este espacio, entonces así le evito un mal rato, pero el bien sabe de quien se trata) X usaba una de esas camisetas con los colores del campeón de Bélgica Rovi, de aquellas que tanto popularizó el mítico Eddy Merckx, que todos conocían por la camiseta de Alemania, emulando la bandera Belgien franjas rojo amarillo y negro. A su vez, estaba corriendo por el club Ayax Julito De León, un botija de unos 16 años, incapaz de siquiera pronunciar una mala palabra. Casualmente la camiseta del Ayax, tenía los mismos colores que la de “Alemania”, con la diferencia que tenía una cruz blanca en el medio, hecho que obviamente omitió la víctima. Me refiero a la víctima ya que ella era una chica adolescente que caminaba al costado de la ruta, y vivía por la zona. Entonces a X no se le ocurre mejor idea que salir del pelotón para tocarle la cola a la chica, y la carrera continuó, la mayoría de la gente del pelotón se rió de lo hecho por X, y pensamos que ahí había terminado todo. En la llegada de la carrera inesperadamente se encontraban los hermanos de la chica esperando al “vivo” de la camiseta con los colores de Alemania. Al notar esto X se sacó la camiseta y se dejó una camiseta del Nimes blanca con cuadritos celestes, que mucho distaba cromáticamente de la que estaba usando, y eso en la montonera le permitió evitar a los ofendidos hermanos de la chica. Mientras tanto al ver al pobre Julio de León con la camiseta del Ayax, querían culparlo, pero gracias al hecho de que todos sabían que el muchacho era inocente dijeron que se trataba de otro tipo que se había ido.


Otra vez andaba entrenando con dos conocidos allá por los 80, José Dupreé y Julio Tejera, este ultimo salio no muchas veces con nosotros, por que no era un tipo muy aficionado al deporte. Recuerdo que estábamos dando la vuelta por las rutas 8, 101 y 102, y por allá por la 101 cerca de la escuela de aviación había un logar que tenía muchos árboles de manzana, unas manzanas hermosas, y el terreno estaba abierto, así que era habitual que los ciclistas se detuvieran ahí a arrancar alguna manzana. Julio, se llevó unas manzanas en el bolsillo de su camiseta, y veníamos en bajada y viento a favor rumbo a Montevideo, estimo a una velocidad cercana a los 60 km/h. Ahí venía por el lado de la derecha en el sentido contrario, en subida, tirando de una carrito de esos que se hacen con ruedas de bicicleta, un hombre de unos 50 años. Julio, entonces saca del bolsillo de la camiseta una manzana de esas grandes, y le tira al pobre tipo. Esa manzana no quiero ni pensar a la velocidad que llegó a desplazarse. Esa manzana a altísima velocidad le impacta en el medio de la frente al señor y se parte en dos pedazos como si la hubieran cortado de un hachazo. Al sentir el golpe (que por suerte no lo dejó inconsciente) el tipo empezó a decir “La put….q.t” y nosotros en el asombro y por que no la inconsciencia no pudimos evitar reírnos por varios kilómetros. Creo que si intenta hacer algo así 1000 veces, no se si una le podría salir así.

Por suerte ese tipo de cosas ha cambiado y ya no se tiene ese concepto de la gente que anda en bicicleta, pero quien anda en chiva desde hace años sabe bien de lo que se habla. Se que hay gente que puede tener alguna anécdota jocosa, y si la quieren compartir no tengo problema en publicarla. Saludos cordiales. Rodolfo Báez

viernes 20 de noviembre de 2009

Anécdota de Ciclismo: “La Barra de Sandá"”

En una de las anécdotas anteriores nombre a varios conocidos, para continuar esa línea, quiero hacerlo con la famosa “Barra de Sandá”. Entre los conocidos nombré a el “Bebe” José Sandá, que en sus años de juventud allá por los 60’, fuera un gran ciclista en la historia de la Vuelta Ciclista del Uruguay y las Mil Millas. Cuando yo tenía unos 14 años, mi padre me mandó a salir con la “Barra de Sandá”, que salía los domingos de mañana a eso de las 9 del frente del taller del “Bebe”, allá por la calle Celiar y Camino Maldonado, atrás del Club Ciclista Fénix. En esa barra conocí a un montón de gente, y de esa misma barra salieron grandes exponentes del ciclismo uruguayos, uno de los últimos que recuerdo fue mi primo Federico Morales, que llegó a consolidarse como uno de los mejores ciclistas del pelotón en primera categoría entre el 90 y el 2000 mas o menos. Hoy lamentablemente el “Bebe”, a quien por respeto nunca pude tutear, se encuentra privado de la vista, pero igual sigue centrando ruedas con el estilo que siempre lo caracterizó, con la fiel compañía de su esposa y su hija. Volviendo al año 1984, recuerdo ver la Lygie del “Bebe” siempre impecablemente limpia, con su pintura celeste perlado y en el caño que va de la caja de centro al asiento pintados los colores de la bandera de Italia, colores característicos del Club Ciclista Maroñas, del que siempre fue simpatizante ( y asumo yo gran hincha). Esa pintura tenía la calidad de perlado que solo podía hacer por esos años Sixto García, las pipas y la vaina del lado de la cadena cromada. Esa Lygie me encantaba, y hasta puedo verla ahora, tenía un caño de asiento Campagnolo de aquellos que tenían regulación superior con 2 tornillos 9mm. Un asiento Cinelli Unicanitor, una guía para la cadena, ya que en la palancas Campagnolo usaba solo un plato 50, frenos Universal de abrir, mazas Campagnolo con centro cromado de acero y bombeé de aluminio, y la inconfundible varilla autocentrante trasera apretando del lado del piñón. Un piñón de 4 coronas Regina, tubos Criterium Ruta extra de 220 gs. (Que el vendía a la mayoría de los ciclistas de la época). Pedales, juego de dirección y caja de centro Campagnolo de acero, y un manillar y avance Ambrosio. Todo impecablemente pulido. Ustedes dirán como alguien puede acordarse de una bicicleta tan al detalle. La explicación es sencilla, después de andar tantos kilómetros detrás de esa rueda tan serena de esa bicicleta, en los primeros años de ciclista, se hacen cosas simplemente inolvidables. Sandá para esos años andaba en sus 50, y andaba tan parejo que daba gusto. Me acuerdo que por lo general se iba hasta el Sauce por aquellas rutas viejas, y al salir de Suárez subíamos el interminable repecho de las viñas, que tanto me complicaba. Además el “Bebe” siempre fue un convencido de que en la bicicleta se debía usar poca transmisión y siempre se encargó de inculcar eso a quienes dirigía. Sin lugar a dudas uno de los que siempre me hizo acordar al “Bebe” en años posteriores por el estilo de andar fue Luis Salinas, con quien corrimos una temporada en Master por el Maroñas. También recuerdo a William Pérez, con quien me unía cierto lazo de parentesco. Las bicicletas del eran al estilo Sandá, como así la del “Fito” Fabián Coutiño, que tenía una Lygie roja, con la que hasta hace algún tiempo lo veía salir por la Ruta 8 en compañía de su hijo, y haciendo memoria la última vez que lo vi fue frente al Multiahorro de Camino Maldonado y Libia, donde tuvimos una conversación de ciclismo con él y Gerardo Bruzzone (ganador de la vuelta Ciclista del Uruguay en el año 1979). También El “Tartamudo” Carlitos, con su impecable Frejus, pintada con los colores originales, que hasta hace poco se lo veía ir hasta el 40 de la 8, con sus mas de 70 años, Jorge Nelson, el “Sobrino de Sandá”, como todos le decían, que para esos años tenía una bicicleta azul con materiales Campagnolo, y tenía el primer asiento Concor que vi (para esos años todo un objeto de culto). De Jorgito, de quien guardo una imagen con una sonrisa en la cara, supe algo por mi amigo Luis Coitiño, y por Bernardo Erro, que es su compañero de trabajo allá por el Parque Rodó. Y lo último fue un comentario que dejó en esta página. Y entre otros me viene a la memoria, gracias a Jorgito Nelson, Jorge “Daniel” Falero, siempre con su Lygie azul celeste, con el frente rojo, y las pipas cromadas, a quién incluso vi ganar una carrera de aquellas que organizaba mi viejo en la Calle Caviglia los 1º de mayo, donde teníamos el taller. Luego por allá por mediados de los 2000 encontraba a Daniel en el ómnibus cuando venía del trabajo el en la UTE y yo del MI y siempre nos poníamos a hablar del ciclismo y de fulano y de mengano, a el lo vi salir a entrenar en su Lygie impecable, y los materiales de aluminio impecablemente pulidos (mas allá de lo posible para mi). Siempre invariable su imagen con el cabello con rulos, y su ropa de ciclismo RO-VI, que no se como hacía para conservar tan bien. Incluso días antes de su fatal accidente lo cruce por la 8. En el lugar donde sucedió y cada vez que pasaba por ahí me era imposible dejar de recordarlo, y de lo importante que es la utilización del casco, no como adorno, sino como un articulo imprescindible para la seguridad del ciclista.

jueves 12 de noviembre de 2009

Anécdota de Ciclismo: “El Ferrugiento Montielito”

En este espacio para recordar personajes que he conocido, me quiero detener en el “Ferrugiento Montielito” como se le conoce en el ambiente del ciclismo. Actualmente de unos 46 años, a el lo conocí allá por el 83. Antes de empezar a correr, y de hecho los materiales de mi primer bicicleta de carrera, mi viejo se los compró a él y el cuadro, según recuerdo, se lo compró el padre de Paul Troncoso a su hermano mayor Luis.


El había dejado de correr justo cuando yo me iniciaba, y fue por eso que fui a terminar con unos materiales Saavedra y Campagnolo que le habían dado cuando corría por el Amanecer. La gran mayoría de los ciclistas del Amanecer tenían sus bicicletas que habían sido regaladas por el ahora fallecido Emilio Corbo a quien le decían afectuosamente “El Gordo Emilio”, padre de Yuri Corbo, quien fuera técnico de la Selección Uruguaya de Ciclismo, muchos años después.

A Montielito, le decían el ferrugiento por su aspecto desalineado, siempre con su melenita rubia que conserva hasta ahora, para que se hagan una idea, tenía un cierto parecido con el actor norteamericano Kevin Bacon, pero con problemas dentales.

Se que a nivel del circo existe muchísima gente que hace infinidad de malabares sobre una bicicleta, pero personalmente a él fue al primero que vi pedaleando en bicicleta hacia atrás, tirar una moneda al piso y recogerla desde arriba de la bici y otras cosas. Sin lugar a dudas tenía una habilidad increíble sobre la chiva.

Pero un capítulo aparte tenía sus anécdotas, esas historias de ciclismo que me contó más de una vez cuando le llevaba de mi taller alguna bicicleta a pintar. Dado que se había armado una arenadora, y un horno, para pintar bicicletas. De hecho, según se, hasta el presente se dedica a la pintura. Entre esas historias de escapadas, de carreras ganadas con el Amanecer junto a nombres como Carlitos García, Yuri Corbo, el Negrito Fagundes, e incluso el mismo Federico Moreira; figura esta anécdota, que como dijo Jaime Roos en la Hermana de la Coneja “No se bien si es verdad”. Contaba que en una oportunidad el estaba fuera de entrenamiento y había ido a correr una carrera no recuerdo donde, en la que la radio iba a transmitir. Entonces, cuando se empezó a cansar por la evidente falta de kilómetros, llamó a la ambulancia, para que el médico vea una supuesta dolencia. Según refería, hacía la pantomima de tener un dolor, para mientras tanto tomarse de la ambulancia, descansar, y recuperarse para poder llegar. Poco después dijo que se acercó a los de la Radio, para que le hagan una nota y para mandar un saludo de agradecimiento a cierta gente que lo había ayudado (la lista era enorme), tiempo que también aprovechó para descansar tomándose del vehículo. Al ser visto por el jurado de la carrera, dijo que le llamaron la atención ya que se estaba colgando de un auto y eso no está permitido. Entonces dejó el auto e inmediatamente se dirigió hacia el móvil de los Jueces también tomándose, y aprovechó ese tiempo para explicarle a los Jueces con lujo de detalles que no se estaba tomando, que simplemente estaba respondiendo a una nota que le hacían y que además debía agradecer a toda esa gente que nombraba, claro que para hacer tiempo. Fue tan convincente su argumento que le permitieron acercarse nuevamente al móvil de la radio para terminar la nota. Contaba que en ese ir y venir logró descansar lo suficiente como para llegar bien colocado.

Como dije, no se bien si es verdad, pero si hay algo que se tiene que reconocer, son dos cosas; primero, que deja el beneficio a la duda, y segundo, que si es mentira, no deja de ser una historia bastante divertida.

Espero que se hayan entretenido aunque sea un poco con uno de los cuentos del Ferrugiento.

Saludos Cordiales. Rodolfo Báez

miércoles 4 de noviembre de 2009

Anécdota: La táctica del Discovery Channel


Como muchas de las anécdotas de ciclismo, esta que les voy a contar, tiene un componente diferente, la picardía. Esta en especial es del año 2006, donde se dan ciertas condiciones para que se produzca. Eran algo así de las 9 de la mañana, y habíamos salido a entrenar con mi hermano Sergio por la ruta 8, como habitualmente lo hacíamos, utilizábamos ropas iguales o similares. Ese día habíamos optado por utilizar la ropa del Discovery Channel, la misma que utilizó Lance y su equipo para ganar el Tour de France del 2005. Dicho sea de paso, el equipo que yo utilizaba fue un regalo de mi amigo de toda la vida Rich Raddon, a quien conocí en Uruguay en el año 1985, cuando el tenía unos 19 años. Rich, con el tiempo se trasformó en el Director del Festival de Cine de Los Ángeles, Calif. USA. En una de sus visitas a casa, se enteró de mi admiración por Lance Armstrong, y me envió el equipo completo del Discovery Channel, más una de las camisetas Amarillas del Lider del Tour. El se codea con gente del nivel de George Clooney, Denzel Washington y otros. Para mi tener esa indumentaria representa todo un honor, y mas sabiendo que se trata de la original. Dirán que tendrá que ver Rich con esto; en realidad es solo un pequeño agradecimiento por el regalo que me hizo en esa oportunidad.


Volviendo al tema de la salida del entrenamiento, con Sergio nos encontramos con un conocido de toda la vida, el Grillo Andrés Soca, quien amablemente nos invitó a sumarnos a una barra de gente que estaba próxima a pasar por Puntas de Rieles y que iban a dar la vuelta de la Ruta 7, que son unos 60 KM. Nosotros ante la invitación no hicimos otra cosa que acceder, y esperar a la barra. En la barra venían unos 15 ciclistas, en su mayoría veteranos. Algún aficionado de esos que andan bien y creo alguno de primera. Lamentablemente, dentro del ciclismo, hay gente que se cree que es mas que otra por que anda mas, o tiene mejores materiales, lo que no es nada bueno, ya que esa persona que anda menos, el día menos pensado puede andar mas e incluso muchísimo mas que el que se cree campeón. Además muchos de esos, para correr utilizan drogas. Lo mas triste es que se engañan a ellos mismos con los resultados que obtienen a fuerza de dañar su propio cuerpo con sustancias que sin lugar a duda dejan si cicatriz. ¿Quien de ustedes no han oído que a tal o cual ciclista lo operaron de hemorroides? Creo que todas sabemos de quienes hablamos. Son esa gente que cada tanto da positivo o que no anda nada y de repente en las carreras milagrosamente gana escapado, le saca una vuelta o mas al pelotón, cuando todos van al límite. Y no estamos hablando de preparación, estamos hablando de un tipo que simplemente se drogó e hizo trampas en ese sentido. Es patético que eso se haga. Es mucho mejor buscar otros medios, si el cuerpo no da, pero de ese modo es muy inmoral.

Justamente uno de esos conocidos “pastilleros”, del que no voy a dar el nombre, empezó a comentar: “Los del Maroñas son todos gorditos, hasta el presidente es gordito”, haciendo referencia al señor Wilmar Reggi, de quien tengo el mejor de los recuerdos como presidente del club y como persona. Después agregó en un tono burlón: “¿Cuál es la táctica del Discovery Channel para hoy?”. Entonces mi hermano me dijo: “A estos babosos no los aguanto más”. En voz baja le dije que yo tampoco, y que tenía una idea, a esa altura íbamos por la Zona Franca, allá por el Kilómetro 18 y medio de la ruta 8. y agregué, cuando te avise arrancá que nos vamos. Me adelanté un poco y pregunte nuevamente cual sería el recorrido, a lo que me dijeron que irían a dar la vuelta de la 7, que comprende la Ruta 8, la 74 que da a Suárez, la 7 que va al Tala, la 75 que sale a Pando, y de regreso la 8 para atrás. Al corroborar el recorrido me abrí sobre un costado, y le dije al que preguntó ¿Querés saber cual es la táctica del Discovery Chanel para hoy? Es esta (diciendole a Sergio, ¡ahora!). Ahí arrancamos a más de 50 Km./h, y no reaccionaron continuando su marcha a 30 Km./h. Ellos muy confiados de que nos alcanzarían inmediatamente o a los pocos kilómetros. Para ese tiempo, si bien nunca le gané a nadie, estaba andando bastante bien. Había salido 10mo. En el Campeonato de Resistencia, y en la Crono de 14 kilómetros había puesto solo 1 minuto mas que Raúl Sasso, que al año siguiente salió campeón Panamericano de contra reloj. Mi hermano Sergio también andaba muy bien y siempre me impulsaba a andar más y más. Andábamos muy parejos. Evidentemente no íbamos a ser capaces de sostener una distancia contra 15 tipos, entonces le dije a Sergio que andaríamos lo mas fuerte posible hasta llegar al repecho de los Aromos, donde hace una curva. Ahí nos escondimos en una callecita que sale a la derecha, ya que fuimos perdidos de vista por la curva y el kilómetro y medio que habíamos sacado de ventaja. Los dejamos pasar y una vez que nos aseguramos que habían pasado, salimos atrás de ellos. Lo que hicimos fue seguir derecho por la Ruta 8 hasta el Kilómetro 40 más o menos, ya que teníamos una idea del tiempo que irían a poner en dar la vuelta. Por el Kilómetro 25 de la 8 nos dejamos alcanzar y ahí los vimos venir sumamente cansados de perseguirnos. Para culminar les dijimos que vinimos rodando toda la vuelta y los veníamos esperando. También les dijimos que la salida estuvo buenísima ya que fue un lindo paseíto, sin cansarnos nada, lo que los dejó sorprendidos. Para frutilla de la torta levantamos el paso, ya que veníamos descansaditos, y haciéndonos los tontos levantamos el ritmo a más de 40 Km./h. Lo que evidentemente puso a sufrir a más de uno de ellos. Esa anécdota la guardamos mucho tiempo, y fue muy divertida, siempre nos acordábamos de la táctica del Discovery y nos reíamos.

Espero que hayan disfrutado del relato.

Saludos cordiales.

Rodolfo Báez

miércoles 28 de octubre de 2009

Jorgito, el Asesino de la Ruta 8

Como dije anteriormente, quiero de a poco ir recordando a los personajes que vi o conocí en la Ruta a lo largo de mis años siendo, o mejor dicho pretendiendo ser ciclista. Uno de ellos fue Jorgito allá por el año 1985 o 1986.

Debido a la zona donde vivía, siempre salía por la Ruta 8, desde los años en que era fina, de 2 vías, y los repechos estaban mucho más acentuados que ahora, que son de doble vía, salvo alguna rara excepción en que se salía por la 5, la interbalnearia o alguna otra ruta.

Al entrenar por esa ruta, se va haciendo un grupo de gente conocida, con la que se coincide por mucho tiempo, a veces incluso años. Esta gente, puede ser desde un aficionado, hasta algún ciclista encumbrado. Para estos años nos encontrábamos con “el negro” Juan Carlos Seijo, que todos bien saben, ha sido uno de los mejores ciclistas uruguayos, Luis Coitiño, Jorge Nelson, Yuri Corbo, William Pérez, el Bebe José Sandá, Washington Diaz, Heber Da Costa, Washington Vicente, Eduardo Leccini y varios mas que en el momento no recuerdo. El asunto es que todos, el que mas o el que menos, teníamos bicicletas de carrera, con material de aluminio Campagnolo, y alguno que otro alguna cosa Shimano, para ese entonces muy mal vista por su origen nipón. Pero por sobre todo ruedas de tubulares, ya que en ese tiempo no estaba extendido el uso de semitubos como ahora, que es difícil de darse cuenta entre el tubo o el semitubo, salvo el ojo experto. Pero ahí por el kilómetro 21, al 24 se nos pegaba al grupo de ciclistas de piernas afeitadas, mallas de lycra, y zapatillas con trabas, un joven de entrados los 20 años, de aspecto desalineado, con ropa de calle. Esta ropa consistía en un pantalón jeans alguna remera desgastada, y un par de championes (zapatillas) Pampero. Si su aspecto personal era desalineado, háganse una idea de lo que era su bicicleta. Era un cuadro de acero, largo de atrás de los años 50, y 1 plato solo con chavetas, con un piñón de 18 dientes, llantas de acero y unas cubiertas Funsa tipo europeo. Para completar un manubrio tipo carrera, con los cables de freno altísimos. Esta bicicleta despintada pesaría unos 20 kilos por lo menos. Así, de esa manera cada vez que lo encontrábamos se nos pegaba al pelotón de ciclistas que andábamos por esa ondulada ruta uruguaya. En ese entonces nadie tenía computadora en la bicicleta, ni los accesorios tecnológicos que hay ahora, pero íbamos bastante fuerte, a unos 40 Km. por hora por lo menos. Al notar que se nos pegaba, los que mas andaban, o los que se sentían heridos en si orgullo de ciclista, no dudaban en incrementar el ritmo, para así largar a ese tipo. Las primeras veces nos sorprendíamos al ver que no solo aguantaba el ritmo, sino que algunos de los ciclistas que iban en el grupo quedaban atrás (largados), obviamente con una carga que era de más de 100 kilómetros. Sin embargo, el desconocido continuaba entre los primeros lugares muy al pesar de los eventuales compañeros de ruta.

Fue así que con el tiempo, empezamos a tener dialogo con el que hasta el momento solo conocíamos con el apodo que le dábamos entre nosotros del “asesino de la 8”. Averiguamos que se llamaba Jorge y que trabajaba en el sector rural, que siempre había querido ser ciclista, y que desde chico soñaba con serlo. Fue así que entre varias personas, incluido mi padre, le dieron una mano y finalmente se armó una bicicleta con tubos y muchísimo más liviana que la que tenía. Si bien nunca llegó a ser un ciclista famoso, ni alcanzó el éxito que todos pensamos que podría alcanzar, él logró su meta, que fue la de llegar a ser uno mas de los ciclistas que veía pasar desde niño por la ruta, además de hacer sufrir a mas de uno que lo sobre estimó.

Saludos cordiales.

Rodolfo Báez

viernes 23 de octubre de 2009

Una salida a Piriápolis.

Quien de nosotros, los que amamos el deporte del ciclismo no tiene una anécdota jocosa, al respecto de una salida determinada a veces jocosa con la perspectiva del tiempo, pero muy molesta en el momento real. Con esto quiero compartir alguna de esas historias que han quedado en el pasado. Personajes con los que nos hemos encontrado en la ruta y de los que nunca más hemos oído hablar. Para iniciar lo quiero hacer con una salida de amigos con los que compartimos muchos kilómetros de bicicleta. Además en ciertos casos utilizaré nombres reales y en otros, los apodos o motes con los que se conocían y en otros, en los que bien se sus nombres reales, es para prevenir inconvenientes por razones obvias.

Corría el año 1997, yo tenía 27 años y en esa oportunidad en la ruta 8, donde solíamos entrenarnos en forma habitual, acordamos para mediados de febrero una “Ida y vuelta a Piriápolis” desde Montevideo. Lo acordamos con Jorge, un militar artiguense (sargento de caballería) recién retirado, de unos 46 años, Luis montevideano, policía retirado para ese entonces de algo menos de 60 años (mi amigo de toda la vida), Juan Antonio, un hombre de mas de 60 años que tiene una Colnago C40 que mucha gente del ciclismo conoce y vive en el Kilómetro 19 de la 8, y yo. Por esas casualidades se encontró con nosotros “Mi Padrino”, Dany Del Río de unos 50 años. El había vivido como 20 años en Buenos Aires, Capital federal, fue cantante de Zarzuela, Melódico, y toca muy bien el acordeón a piano. El tenía un auto Toyota con el motor cromado, y una moto cero kilómetro de alta cilindrada. Además el, toda su vida fue aficionado a la bicicleta, y fue justamente por ese tema, ya que era cliente del taller de bicicletas de mi viejo, quien a sus 18 años fue elegido por mi padre como "mi padrino", muy a pesar de mi madre. En ese momento recién estaba haciendo unos 40 o 50 Km. Entrenando escuchó la conversación y me dijo “Yo quiero ir”, le aconsejé que no lo haga dado los pocos kilómetros de ruta que tenía al momento, y que el viaje a Piriápolis implicaba dos tramos de unos 115 Km. En total mas de 230 Km. entre pitos y flautas. El insistió, y me dijo que iba. La hora de salida era a las 6 de la mañana de mi casa cerca de Punta de Rieles, Jorge que venía de más lejos, de la zona de Piedras Blancas pasaba por ahí, y Dany también lo haría. Cuando hay una salida de ese tipo, la puntualidad es muy importante, ya que en el camino hay que juntarse con más gente. Por que a su vez Jorge, mi Padrino y yo debíamos pasar a buscar a Luis, y después a Juan al Km. 19. Existía un margen que no podía superar los 10 minutos, y por supuesto casi nadie tenía celular, como ahora que todos tienen y se pueden manejar por mensaje de texto o llamadas. Del grupo solo yo tenía un Tango 300 de Motorola, análogo, que lo llevaba por si acaso (Un ladrillo, para los que existen ahora). Con esa premisa esperamos hasta 6.10 AM. Pero mi padrino nunca llegó, así que emprendimos el viaje asumiendo que Dany lo había meditado mejor y se habría arrepentido. Así fue que todo venía saliendo según se había planeado. Con Jorge pasamos a buscar a Luis y después a Juan. Fuimos por la Ruta 8 hasta Soca, que el tramo era unos 15 o 20 Km. Más que por la Interbalnearia, pero libre de los controles de Policía Caminera, que por lo general tiene problemas con los ciclistas, y no los deja circular, pero poco le importa si ve a gente si casco o chapas viejas de vehículos, u otras irregularidades. El caso es que antes del peaje de entrada a Maldonado, veo a lo lejos una camiseta de lanilla de aquellas Fornelli argentinas que tenia los colores característicos del campeón de Bélgica en franjas de arriba abajo Negro, amarillo y rojo. Que muchos confundían por los colores de Alemania. Esa camiseta como muchos otros componentes de su bicicleta se los había regalado yo, ya que por lo general cada vez que renovaba materiales, los que sacaba se los daba a mi Padrino. La cosa es que para esa hora de la mañana, veníamos racionando la comida y la bebida para poder llegar de buena forma a Piriápolis y no agarrarnos una “muerte” por falta de alimentos o algo por el estilo. Quien esta habituado a hacer varios kilómetros en bicicleta o lo ha hecho, sabe muy bien a lo que me refiero. Al verlo, pensé “ese no puede ser mi padrino”, pero si lo era, lo que me alegro, dado el aprecio que siempre había sentido por él desde niño.

Lo primero que me dijo con su tono aporteñado fue “hijos de puta, me dejaron tirado, pase por tu casa pero no había nadie así que arranque”, le pregunte a que hora había llegado y me dijo que fue como a las 6.30 AM. Lo que evidentemente era mas tarde de lo acordado. Después me dijo: “¿no tenés algo para tomar? “, y le dí la caramañola con licuado de frutas. Se la tomó toda, después me dijo: vengo muerto de hambre, no tenés alguna cosa para comer, le di la provisión de fruta cortada que llevaba en el bolsillo de la camiseta, la que también se comió, entonces le pregunté si había traído algo de plata, para comprarse algo, y con total naturalidad me dijo que no. “Ando pelado” me dijo. Ahí le dije: ¿Cómo, venís a un viaje de estos sin un mango?, y me dijo que sí. Lo mas lindo, es que nunca tuvo una situación económica mala, ya que si fuera el caso hubiese previsto las cosas de otra manera. Para que tengan una idea, vive en el Parque Rivera en un apartamento precioso, y tiene una mujer que es buenísima y le banca todo. En fin, ahí me molesté mucho ya que me dije, este “me quiere garronear mal”. Al llegar a la entrada de la ruta que va a Piriápolis hay una serie de fruterías y almacenes al costado del camino, donde decidí parar a reabastecerme. Al parar a eso de las 9.30 AM, mi padrino me dijo “¿Rolito, no me compras una frutita?”, y le dije que sí. Por lo tanto eligió la manzana mas grande que encontró, que no se cuanto pesaría, pero para mi pesaba como 5 kilos, no por el peso que tenía, sino por lo molesto que estaba ante la situación. Además compre agua mineral con gas, para llenar las caramañolas, y otra para tomar ahí, la que tomó él en casi su totalidad. Para ese entonces Juan y Luis se habían adelantado. Cerca de las 10 de la mañana, los encontramos enfrente de un supermercado grande que se ve desde la rambla. Al encontrarnos, nos dirigimos a la calle principal, de la que no recuerdo el nombre, y ahí en un supermercado relativamente chico a unas dos cuadras de la rambla compramos unas naranjas y agua. Con la fruta nos fuimos a un lugar muy lindo que hay después del puerto, donde hay una escalinata que da a un sitio que tiene todo piedritas, y no arena como la playa. Ahí además hay rocas grandes, que sobresalen del océano, y unas palmeras que se erigen desde hace muchos años, había también algo de pasto y unos arbustos que proveían de una hermosa sombra, además de la proporcionada por el muro de piedras que da a la rambla. El sol ese día era muy intenso, y por la cantidad de kilómetros recorridos a esa altura nuestra piel estaba bastante quemada, y eso que todavía nos faltaba el viaje de regreso. Eso hacía sumamente importante la búsqueda de un lugar fresco para recuperarnos. Aprovechamos a mojarnos en la saladísima agua del Atlántico, con su inigualable transparencia y agradable temperatura. También de los frutos del mar que generosamente se dan allí, y están al alcance de cualquiera. Los mejillones afloran abundantemente adheridos a las rocas y quedan expuestos con la bajante de la marea. Yo que soy un fanático de esos moluscos, y en Chile aprendí a comerlos crudos, no perdí la oportunidad de deleitarme con algunos de ellos. Mientras yo me sumergía en el agua, Dany aprovechó para contarle las tragedias de su vida a Juan, con quien había hablado por primera vez, ya que solo se habían visto en la ruta. Lo mas triste es que yo conocía la verdad de su historia, y él le dio una versión absolutamente alterada de la realidad que todos conocíamos. Yo, para esa altura, bastante molesto por toda la situación, fui invitado por Luis a recorrer algunos sitios posibles para almorzar, sugiriéndome comer pescado. Al oír esto inmediatamente Dany dijo: “A mi no me gusta el pescado”. Al oír eso cargué otro poco de molestia a la que ya tenía. Lo mas cómico fue que todavía me quedaba mucho por sumar.

Lo evité como pude y con Luis fuimos a recorrer lugares para comer. Como estaba de enojado, no me aguanté y le conté a mi amigo lo que estaba pasando, ya que no había tenido oportunidad de decirle las cosas. El no lo podía creer, y me dijo, “No puede ser tan abusador este tipo”. Entre las vueltas que dimos encontramos un lugar al que en años siguientes concurrimos, era por la principal un carrito en el que hacían unas pastas caseras de novela. Con la noción de precio, y la decisión de comer pastas por el aporte energético que da el hidrato de carbón. El caso es que llegamos al lugar donde estaba el resto del grupo y mi padrino no estaba. Al bajar la escalera de piedra de la rambla, Juan y Jorge me dijeron: “Es terrible tu padrino”. Ya entregado ante la situación, y pregunte: ¿Qué hizo ahora? Ellos exclamaron casi al unísono, y voy a modificar las palabras, pero estoy seguro que el lector podrá darse cuanta de cuales eran las originales. Tu padrino quería defecar acá, contra la palmera, donde estamos nosotros, y le dijimos que no íbamos a aguantar el olor, y se fue entre las rocas. A unos metros se veía asomar su cabeza entre las rocas. Así que no tuve mejor idea que gritarle “¿Te falta mucho?”, y le tire unas piedritas para por lo menos compensar en algo las molestias que hasta el momento me había causado. El caso es que le dio un calambre y estuvo rato tratando de recuperarse. Momentos después nos fuimos a almorzar, al subir la escalera venía bajando un matrimonio con una heladerita de esas que se llevan a la playa, llena de hielo y cervezas frías. Dany no se aguantó y les dijo con su tonito porteño: “¿No sale una cervecita acá para los muchachos?”; eso me causó mucha vergüenza, y le pedí que no ande pidiendo nada, que me estaba dejando pegado con mis amigos. A eso de las 12 del mediodía llegamos al carrito, que tenía dispuestas unas mesas en la vereda. Nos sentamos y el mozo nos trajo la carta de comidas y la decisión fue generalizada y acordada con anterioridad de comer ñoquis. Por dos temas, el primero y mas importante, el aporte energético, y el segundo, por el factor económico, ya que el plato para ese entonces costaba 29 pesos uruguayos. El mozo preguntó a cada uno de los presentes por la preferencia de acuerdo al menú, y todos excepto Dany pedimos ñoquis, pero el pidió un chivito al plato, que es un churrasco con huevo frito y papas fritas y otras cosas mas, y ese plato valía 99 pesos. El que tenía que pagar el plato de el era yo, por que el no tenía un peso, así que le dije delante de todos, “Come ñoquis y dejáte de joder”. Pedimos unas bebidas y comenzamos a comer. En una de las idas y vueltas del mozo al servir la mesa, y ante la presencia de un cartel de alquiler que había en una casa de dos pisos frente al local. Ahí le preguntó “Pibe, no sabes cuanto piden por el alquiler de esta casa”, y el joven le respondió: “No se, eso lo cobran en dólares, es bastante caro”, no se si pensaría venir con su familia o que. Posteriormente se puso a alardear de que cuando vino con su amigo fulano de tal salieron del puerto a dar una vuelta en su yate, y comentó que en el puerto había unos baños de novela, lo que desestimé totalmente. Al terminar de almorzar el mozo paso la cuenta, e hicimos la división de los gastos y evidentemente a mi me tocó pagar doble. Después de almorzar quisimos ir a seguir descansando en el lugar que estábamos, pero al llegar nos dimos cuenta de que el sol había subido mucho y que no era posible quedarnos ahí, al subir la escalera para irnos Dany vio a unos tipos que estaban tirando una red en el agua, y el exclamó: “¡Yo quiero ver la red!”, a lo que le dije, quedate a mirar la red. El se quedó a mirar la red, mientras nosotros encontramos al lado de un chalet de madera de Prefectura que esta en el puerto. Ahí había varios arbolitos que proveían una sombra muy linda y tenía un césped prolijamente cortado. Ahí comimos unas naranjas y todos ante la pulcritud del lugar dejábamos las cáscaras en una bolsa de nylon para posteriormente arrojarlas como se debe en un cesto de basura. Aprovechamos a ir a los baños que extrañamente eran como nos había dicho Dany “Unos baños de novela”, con una limpieza y prolijidad propia de ese hermoso balneario uruguayo. El caso es que al rato lo vemos aparecer a una cuadra, y después se metió en una casa de pesca que había por tanto rato que hasta llegamos a olvidarnos de su presencia, es mas, queríamos olvidarnos de su presencia. A eso de las 3.30 PM, ya a punto de irnos, ya que partíamos a las 4, apareció mi padrino, le dieron ganas de orinar y comenzó a hacerlo contra uno de los árboles en la vía pública. A lo que le dije que no lo haga, ya que casi al lado estaba el marinero de Prefectura, que perfectamente lo podía detener por Atentado violento al pudor. Sumando que el sabía perfectamente que había una baños preciosos a pocos metros. Al terminar vino a comer naranjas, y comenzó a tirar las cáscaras por todos lados, como si fuera un niño chico. Lo hice juntar las cáscaras y nos fuimos. Acordamos con los otros en apretar el paso cosa de que al regreso lo larguemos de la rueda dado el poco kilometraje que había hecho anteriormente. Veníamos cercanos a los 40 km por hora, y era imposible largarlo. De hecho a los 20 km del regreso a Luis, de quien menos hubiese esperado, le dio un calambre en una de sus piernas. Todos paramos para asistir o acompañar excepto Dany, que siguió en un solo, al mejor estilo Eddy Merckx, y lo perdimos de vista. Al llegar a Salinas, Caminera nos hizo desviar hacia la derecha, camino que te saca cerca de Pando. Kilómetros después y asumiendo que no lo veríamos mas lo vemos delante de nosotros. Al acercarnos vemos que tenía los bolsillos llenos de fruta. Y me dijo “¿Rolito, no querés una frutita?”, a lo que acepté, y pensé, este tenía plata y se hizo el gil todo el camino. Le pregunte que de donde había sacado tanta fruta sin plata, y me dijo que había parado en un puesto de frutas y verduras y le había pedido al “canario” que ingenuamente le dijo que se sirva lo que quiera. El se puso todo lo que pudo meter en los bolsillos, más lo que habría comido. Así que para esa altura ya venía “cocinado” y finalmente lo pudimos largar cerca de Pando. Yo estaba convencido de que el había tomado alguna cosa para poder aguantar tanto, pero el siempre me aseguró que no. Con la perspectiva del tiempo les puedo decir “QUE FENÓMENO MI PADRINO”.

Rodolfo Báez

miércoles 21 de octubre de 2009

Asteroide Un clasico de los 80'


Asteroids made by Neave Games

Quien de nosotros que estamos llegando casi a los 40 y de generaciones anteriores, no disfruto en aquellas casas de maquinitas de este juego. Para lo que existe hoy en día sumamente básico. Pero para aquellos años jugar al asteroide implicaba tener que pagar una ficha y jugarlo en una de esas armazones enormes que contenian un monitor blanco y negro. Ahí nos enteteniamos gastando las moneditas que podiamos, 2 o 3 fichas que había que aprovechar muy bien. Solo lo encontre de casualidad y quise compartirlo con ustedes. Saludos
Rodolfo

martes 6 de octubre de 2009

Criterium de Apertura Federación Ciclista

EMANUEL YANES EL PRIMER GANADOR DE LA TEMPORADA OFICIAL- EN MALDONADO.




Domingo 4 de octubre Ciudad de Maldonado.

Circuito en Bulevar Artigas de 3.100 mts.

Domingo 3 de Octubre de 2009

Resultado de Categorias Elite - Sub 23
Largaron 84 ciclistas
Sub 23 largaron 34 ciclistas
Total de participantes 118 ciclistas


30 Vueltas en circuito de 3100 mts total 93 kms.


Clasificación



1º Emanuel Yanes - Villa Teresa
2º Milton Wynants - Porongos de Flores
3º Pablo Pintos - Porongos de Flores
4º Ignacio Maldonado - C.C. Fénix
5º Vagner Fernández - Alas Rojas Sta. Lucia


Premio Sprinter


1º Oscar Domínguez - Sparta San Isidro Tacuarembó
2º Alvaro Suárez - C.C. Maroñas
3º Emanuel Yanes - Villa Teresa


Cuerpo de Comisarios


Comisario: Gral.César Machado
2º Comisario: José Pastorino
Juez de Llegada: Norma Machado
Moto Control: Hugo Larrea
Planilleros: Rosana Frias
Galo Rivero


El maragato defensor de Villa Teresa ganó en forma más que justificada imponiéndose en el final al Milton Wynants que por primera vez defiende en forma oficial al Porongos de Flores y a su compañero de equipo Pablo Pintos – Pintinho, la fuerza del velocista maragato una vez más le permitió vencer en una competencia como ya ha ocurrido en lo que va del año , recordar que Yanes fue el ganador del Torneo Invierno de Ciclismo por lo que su preparación fue fundamental para ganar esta carrera por lo que el “Villa ” y Yanes registran su nombre en la primera del calendario oficial de la FCU.


Notas


Algunos equipos que alinearon en el Apertura , a modo que los lectores vayan conociendo las integraciones de los equipos cuando aún faltan varios competidores que no se han hecho al camino ;
C.C .Fénix ; Fredy Peralta , Fernando Cardozo , Ignacio Maldonado.
Villa Teresa ; Jorge Soto , Emanuel Yanes , Luis Martínez
Alas Rojas equipo completo: Herrnán Cline , Vagner Férnández , Eleno Rodríguez , Jorge Bravo , José Miraglía y Richard Mascarañas.
Dolores Cycles Club; Alvaro Tardáguila , Mateo Saso y Mario Sasso.
Porongos de Flores :Milton Wynants , Roderick Asconeguy , Pablo Pintos . Próximamente se integrará el argentino Jorge Giacinti junto a dos corredores más de la vecina orilla cuyos nombres aún no están confirmados.
C.C Maroñas en su vuelta a la actividad de primera categoría ;Wiston Terragona , Alvaro Suárez –el cuervito, Mario Alvarez , Diego Bentancourt ,Daniel Merchants y Juan Branco
Amanecer : Federico Perfecto e Ignacio Olivera .falta completar el equipo .
Olimpico Juvenil ; Rodeyck Asconeguy , Milton Wynants y Pablo Pintos.
Cruz del Sur ; Wilder Miraballes.
Olimpico Juvenil ;William Mezza ,Jorge Mezza , Javier Moreira .

Una sola radio


Radio Canelones en forma exclusiva para todo el país, con el relato eficaz de Freddy Martirena , junto a Rolando Figueredo , Carlos Bentancor , Luis Ascano , en los estudios Máximo González , Roberto Falero , felicitaciones a ellos como única radio en la cobertura de la competencia .

Resultado de Categoria Junior
Largaron 34 ciclistas
Recorrido 1 hora 45 minutos

MATIAS POMBO DOMINÓ EN CATEGORIA JUNIOR
1º Matías Pombo – Copsa.
2º Sixto Nuñez - C.C. Fénix
3º Matías González - Salto Nuevo
4º Santiago Cortiglia - Unión Ciclista 33
5º Alexander Acosta - C.C. Los Teros


Premio Sprinter


1º Alexander Acosta - C.C. Los Teros
2º Matías Gonzalez - Salto Nuevo
3º Matías Pombo - Copsa .

Recopilación periodística Flavio Velazco para biciletasrodolfobaez.blogspot.com .

viernes 2 de octubre de 2009

Lance Armstrong, El Luchador

CICLISMO

TOUR 2010
'Distinguió a los que saben correr, a los que sienten la carrera. Así se corre'
'Luego Alberto estaba enfadado, no por lo que yo hice, sino por lo que él no hizo'



Contador y Armstrong, durante el pasado Tour de Francia. (Foto: AP)

Actualizado jueves 01/10/2009 16:36 (CET)

Pasan los meses y Lance Armstrong no piensa rendirse ante Alberto Contador en el último Tour de Francia. Sigue luchando por recuperar el trono que ocupó siete veces, algo que eleva aún más su incomparable espíritu de lucha y superación, pero no es capaz de mirar hacia delante sin echar la vista atrás. Mientras traza las líneas maestras de su nuevo invento, el RadioShack,
En una entrevista que publica la revista francesa 'Vélo Magazine', el séptuple ganador del Tour y tercero de la pasada edición confirmó que asistirá el próximo día 14 a la presentación del recorrido del Tour de 2010 y, en función de la misma, organizará el equipo que disputará la carrera.
"Iremos con más líderes. Yo, Levi (Leipheimer), (Andreas) Kloden, (Haimar) Zubeldia, ciclistas fuertes que saben correr en equipo. Cara a cara, Alberto (Contador) será muy duro de ganar", aseguró el texano, quien señaló que estará "un poco mejor" que en 2009.

Armstrong no ha olvidado la rivalidad que mantuvo con Contador durante el pasado Tour de Francia, cuando ambos compartían los colores del equipo Astana. Recordó la etapa de La Grande-Motte del pasado Tour, cuando Contador se quedó cortado y él sacó unos segundos de renta.
"Distinguió a los que saben correr, a los que sienten la carrera. Así es como hay que correr el Tour", aseguró en una clara alusión a Contador, que no entró en el corte provocado por el viento y por el equipo Columbia. "Por la noche Alberto estaba enfadado. No por lo que yo hice, sino por lo que él no hizo", indicó.
El estadounidense señaló que se ha llevado a la mayor parte de los técnicos del Astana, "salvo algunos elementos cercanos a Astana, dos mecánicos y el piloto del autobús, es decir, cinco o seis personas". Junto con Johan Bruyneel, "artifice de los 7 Tours que consiguó" que dirigirá la formación, Armstrong repetirá el cuidado de los detalles que tuvo durante su etapa hegemónica en el pelotón, cuando ganó el Tour siete veces consecutivas entre 1999 y 2005.
Armstrong aseguró que este año se ocupará menos de los aspectos administrativos de equipo y se centrará en "ser un corredor". "Necesito un año 2010 más tranquilo que el de 2009. Menos viajes, menos movimiento, una caída menos", aseguró en referencia a la rotura de clavícula que sufrió en la pasada Vuelta a Castilla León. Que fue sin lugar a dudas un factor que influyo en su rendimiento posterior.
El estadounidense confirmó que comenzará su temporada en el Down Under de Australia y aseguró que su primera carrera en Europa puede ser la Vuelta a Murcia. Tras unas cuantas clásicas de primavera, Armstrong tratará de correr el Giro de Italia, después de que su patrocinador, muy afincado en California, le diera luz verde para no correr la Vuelta a California.
"Estracto con correcciones de redacción de Rodolfo Báez"