
El disparo de largada de esta inusual competencia ciclista fue dado junto a unas cabañas en la cima de Grunigel. Una rampa largó de a uno a los 54 participantes –la mayoría de ellos locales- por una ruta de características terribles y en un terreno absolutamente mojado e incluso con tramos de gravilla. La visibilidad era bajísima, ni siquiera se podían distinguir la cercana cadena montañosa de Gantrisch ni el lago Thunersee.

Como era de esperar, las caídas estuvieron a la orden del día.
Los 32 mejores tiempos clasificaron para las rondas finales. Ahí se largaron series de a 4 participantes cada una, en la que pasaban los mas rápidos. Aunque en los entrenamientos se habían pasado los 100 Km./h, en la carrera y bajo esas condiciones climatológicas, la máxima velocidad fue de 71,32 Km./h. El tirar bien las curvas, saber cuando frenar, controlar la bicicleta y sobre todo, dejar el miedo de lado fueron las claves para superar una carrera tan arriesgada como la Red Bull Road Rage.

Cansados y empapados, pero también muy motivados, los mejores ciclistas y “riders” fueron superando las rondas eliminatorias, hasta llegar a la final

2 suizos –Stefan Hofmeier y Fabian Christen- un alemán –Johannes Frischbach- y un francés –Guillaume Gualandi-. Este último, el único especialista de carretera de los cuatro, fue también el que al final se llevó el premio de 5.000 Francos suizos (unos 3.000 euros), además del honor de ser el primer ganador de la Red Bull en Europa. Solo existe un precedente de esta especialidad que se tenga conocimiento. En Malibu California Estados Unidos en el Tuna Canyon. En esa oportunidad el estadounidense Myles Rockwell gano en una bici de montaña.
Rodolfo Báez


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