miércoles 22 de abril de 2009

El veterano Rebellin se adjudicó la Flecha Valona

22/04/2009 - Redacción / JG

Esta carrera, que forma parte de esta serie de clásicas celebradas en Bélgica y Holanda, consideradas antesala del Giro de Italia, una prueba muy diferente, nos acaba de sorprender con el triunfo inesperado del italiano Davide Rebellin, ciclista de la vieja guardia con 37 años sobre sus espaldas.

Rebellin, oriundo de la localidad de San Bonifacio, un rincón perdido en el mapa transalpino, es de sobras conocido en las lides ciclistas, destacando a lo largo de su pletórica carrera deportiva por su facilidad desplegada en las competiciones de carácter clásico, en donde ha acumulado un buen número de victorias. Sobresale particularmente al haber sido medalla de plata de fondo en carretera en los Juegos Olímpicos de Pekín, el pasado año. Con todo, constituyó una excepción, un buen logro, el haber vencido en la Tirreno-Adriático (2001) y en la París-Niza (2008), por etapas. Sus aptitudes se han decantado más bien a favor de las carreras de un solo día, una especialidad más explosiva. Le ha sabido sacar fruto, gracias a su astucia y a la aplicación de su buena intuición táctica, cualidades que no todos los hombres del pedal poseen.

La Flecha Valona, se inició como siempre en la población de Charleroi, un punto geográfico que en otros tiempos alcanzó cierta fama por la explotación y comercialización del mineral de carbón, para finalizar en las célebres rampas de Huy, ciudad medieval, punto crucial en la cuál se decidió la carrera que hoy nos ocupa. Antes de llegar a este lugar decisivo, los 198 corredores que se alinearon en la cinta de salida tenían ante si una docena de cuestas representativas que tenían un valor selectivo. En realidad, a pesar de afrontar estas subidas de modo intermitentes, la prueba, aunque varió de protagonistas de una manera centelleante, no dejó de ser algo así como un acordeón que se alargaba y que se encogía al compás de una música imaginaria. Queremos decir que el gran grupo, ante aquellas tachuelas impuestas en su recorrido, se estiraba en gran manera hasta que volvía a normalizarse la situación cuando la carrera se volvía a dulcificar. Los ciclistas, todos a una, se volvían a apiñar en plan rutinario.

De protagonistas lo hubo de todos colores. Pero, entre una cosa y otra, sonó al fin la hora de la verdad, de echar cuentas ante la decisión final; en aquel kilómetro y medio de dura ascensión al denominado Muro de Huy. Hay competiciones que uno, al contemplarlas, intuye por dónde van a ir los tiros. Se pueden barajar los nombres de los posibles vencedores con relativa facilidad. En la Flecha Valona, todo llegó al final, en un abrir y cerrar de ojos, como un fogonazo, ante un ataque certero iniciado por el australiano Cadel Evans, al que siguieron el italiano Damiano Cunego, el luxemburgués Andy Schleck y el otro italiano Davide Rebellin, que hizo valer sus dotes astutos al imponerse con fuerza brava en una conclusión a todas luces electrizante, con una estocada, que le valdría tomar unos metros de ventaja y un par de segundos sobre Schleck (2º) y Cunego (3º).

A todo lo comentado cabe elogiar la prestación, a última hora, que realizó Samuel Sánchez, el asturiano, al conquistar el cuarto lugar, que nos hizo recordar, cuando allí por el año 2006, consiguió erigirse segundo en esta misma carrera, en un día cuyo vencedor fue precisamente Alejandro Valverde, que esta vez, dicho sea de paso, ocuparía el séptimo lugar, a 11 segundos del vencedor. No está del todo mal, pero se esperaba algo más dado su prestigio en este círculo que encuadra con primacía a las carreras clásicas. Joaquín Rodríguez, luchador en cierta fase de la carrera, ocuparía la 29ª plaza. De Óscar Freire, supimos que allí estaba; sin embargo, a la hora de la verdad, se perdió en el anonimato.

De Rebellin, mencionaremos que en el año 2004, ganó esta carrera. Pero lo meritorio del caso fue el de que en el espacio de apenas una semana se adjudicaría al mismo tiempo la Amstel Gold Race y la Lieja-Bastogne-Lieja, una hazaña admirable y sin antecedentes. Consignemos también que esta victoria de Rebellin, la tercera (2004-07-09), viene a equipararse, a significarse, en el historial de esta prueba con los belgas Marcel Kint y Eddy Merckx, y el italiano Moreno Argentin. Estos tres también cruzaron la meta de Huy como ganadores y por tres veces.

Por su parte la holandesa Marianne Vos se impuso, por tercera vez consecutiva, en la 12 edición de la Flecha Valona femenina, por delante de la sueca Emma Johansson, que mantiene el liderato de la clasificación de la Copa del Mundo, y de la alemana Claudia Häusler.

Gerardo Fuster de Carulla.